La Alianza Evangélica Mundial (WEA, por sus siglas en inglés) aprovechó su intervención en la 59ª sesión del Consejo de Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para solicitar a Italia que revise y actualice sus políticas relativas a la libertad religiosa, poniendo especial énfasis en los casos recientes de trato desigual hacia dos iglesias evangélicas en el país.
Nadia van der Sar, quien representó a la WEA durante la declaración oral presentada el 30 de junio en el marco del Examen Periódico Universal (EPU) de Italia, expresó que tanto la Alianza Evangélica Mundial como la Alianza Evangélica Italiana hacen un llamado conjunto al gobierno italiano para que “implemente una legislación sobre libertad religiosa que garantice la no discriminación hacia las minorías religiosas, permitiendo así un pleno ejercicio de sus derechos”.
Cabe destacar que, en febrero de 2025, durante una conferencia celebrada en Roma, diversos actores involucrados —entre ellos representantes de minorías religiosas, académicos especializados y funcionarios políticos— hicieron patente la necesidad urgente de modernizar la ley vigente en Italia. En este evento se destacó la importancia de establecer criterios uniformes y transparentes que deban ser aplicados de manera obligatoria en todos los municipios italianos, con el fin de asegurar que las minorías religiosas puedan ejercer su derecho a culto sin obstáculos legales ni burocráticos injustificados.
En la sesión del Consejo de Derechos Humanos realizada en Ginebra, donde además estuvieron presentes numerosas organizaciones no gubernamentales (ONG) y grupos de la sociedad civil, la WEA denunció que en Italia “abrir nuevos lugares de culto y conservar los existentes continúa siendo una tarea difícil, debido a las normativas de ordenación urbanística que en la práctica resultan discriminatorias y arbitrarias”.
Entre los casos más emblemáticos que la WEA expuso ante el Consejo se encuentra el de la iglesia Breccia Di Roma. Esta congregación enfrenta actualmente un proceso judicial en el que se le exige el pago de impuestos, pese a que como lugar de culto debería gozar de exenciones fiscales reconocidas por la ley. Por otro lado, la WEA señaló también el caso de una iglesia pentecostal ubicada en Albano Laziale, localidad cercana a Roma, que ha visto negada la autorización para construir su templo, lo que limita gravemente su derecho a congregarse y ejercer su fe en igualdad de condiciones.
Es importante mencionar que la Alianza Evangélica Mundial goza de un estatus consultivo especial en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU. Esta posición le confiere la facultad de presentar recomendaciones y observaciones a los países durante el proceso del Examen Periódico Universal, herramienta que permite evaluar y mejorar el respeto a los derechos humanos en todas las naciones miembros.
Con esta participación, la WEA busca no solo visibilizar las dificultades que enfrentan las minorías religiosas en Italia, sino también impulsar reformas que promuevan la igualdad y el respeto pleno a la libertad religiosa, un derecho fundamental reconocido internacionalmente y esencial para la convivencia democrática y el respeto a la diversidad cultural y espiritual.









