Un campamento cristiano para chicas en Texas ha confirmado en su sitio web la lamentable pérdida de 27 participantes y monitores tras las devastadoras inundaciones en el río Guadalupe.
Camp Mystic, un ministerio cristiano fundado en 1927 ubicado en Kerr County, a unos 100 kilómetros de San Antonio, se sitúa en una zona boscosa y ofrece estancias de cuatro semanas para diferentes grupos de edad, dirigidas exclusivamente a chicas.
El trágico suceso ocurrió el viernes 5 de julio, cuando en apenas 45 minutos el río Guadalupe se desbordó, alcanzando una altura de hasta 6 metros. La crecida arrasó con casas e instalaciones cercanas al cauce del río.
En ese momento, unas 750 personas se encontraban en el campamento. El personal y monitores intentaron evacuar y llevar a las campistas a zonas más altas, pero lamentablemente 27 chicas y miembros del equipo perdieron la vida.
Entre las víctimas se cuenta el director del campamento, quien se había desplazado a las zonas más cercanas al río para rescatar a las jóvenes.
“Nuestros corazones están rotos junto a las familias que enfrentan esta tragedia inimaginable. Oramos sin cesar por ellas”, expresó el ministerio cristiano en un comunicado.
Asimismo, agradecieron las muestras de apoyo de la comunidad, los equipos de emergencia y autoridades a todos los niveles, pidiendo respeto y privacidad para las familias afectadas. “Que el Señor continúe cubriéndonos a todos con su presencia”, añadieron.
Camp Mystic planeaba celebrar su centenario en 2026 y, a lo largo de su historia, miles de chicas han participado en sus actividades, muchas de las cuales hoy son líderes en política, academia y empresas.
En todo Texas, las autoridades reportaron hasta el 7 de julio al menos 108 fallecidos, incluyendo 56 adultos, 28 menores y 32 personas aún sin identificar.
Más de 400 efectivos de equipos de emergencia seguían trabajando intensamente en la zona afectada cuatro días después del desastre.
El gobernador Greg Abbott comentó en conferencia que “es justo y apropiado que el pueblo de Texas se una con el resto del país y del mundo para pedir a Dios sabiduría para nosotros y nuestros líderes”.
Las iglesias locales y organizaciones humanitarias han participado activamente en los primeros auxilios y apoyo a los damnificados.









