La secularización avanza con fuerza en la sociedad española, donde cada vez menos personas muestran interés o práctica activa en la religión. Diversos estudios recientes han evidenciado este fenómeno creciente, que representa un desafío para las iglesias y ministerios evangélicos.
En este contexto, varias organizaciones cristianas trabajan con dedicación para difundir el evangelio por toda España, invirtiendo tiempo, recursos humanos y materiales, además de sus oraciones. Un claro ejemplo es el ministerio Testimonio Cristiano a Cada Hogar (TCCH), fundado en 1976, cuyo propósito principal es colaborar con las iglesias para cumplir la misión común de los cristianos: compartir el mensaje de salvación y perdón a través de Jesucristo, según explica Manuel Sánchez, uno de sus integrantes.
La misión de TCCH es llevar una presentación clara y accesible del evangelio a cada persona, sin importar edad o condición, repitiéndolo cuantas veces sea necesario. Para ello, se apoyan en tres pilares fundamentales: evangelismo, discipulado y oración.
Este ministerio distribuye materiales impresos y digitales, como tratados y cursos bíblicos, que buscan inspirar y desafiar a quienes los reciben a vivir una fe activa y coherente, reflejando el amor a Dios y al prójimo. Además, fomentan la creación de grupos pequeños de nuevos creyentes, fruto de la evangelización sistemática, estableciendo alianzas con iglesias y otros ministerios que comparten el compromiso con la Gran Comisión.
La oración es otro aspecto esencial para TCCH, entendida no solo como intercesión, sino también como motor para el cambio personal y comunitario. Después de casi cinco décadas, el ministerio ha dejado una huella profunda en la vida de creyentes y comunidades, y también en personas que aún no conocen a Cristo. La creciente colaboración interdenominacional es testimonio vivo de su impacto.
Uno de los proyectos más destacados es el Proyecto OIKOS, cuyo objetivo es alcanzar a todos los españoles con el mensaje de Cristo en los próximos 13 años, siempre desde una perspectiva fundamentada en el amor. La palabra griega «Oikos» significa hogar o familia, y en el Nuevo Testamento representa la actividad de la iglesia primitiva.
TCCH recuerda que millones aún esperan que alguien les comparta las Buenas Nuevas y sostiene que cada generación debe asumir la responsabilidad de cumplir con la Gran Comisión. Su vocación es clara: servir al Señor y a su iglesia con amor y entrega, colaborando con cristianos que priorizan esta misión.
Para quienes deseen conocer más o apoyar esta obra, TCCH ofrece información detallada sobre cómo participar. También puedes seguir las novedades de LEC en Instagram, Telegram y LinkedIn, o visitar su página web.








